La profesional dijo demás que los hogares o centros del INAU donde se producen motines, son los sitios de mayor seguridad, “donde pasan peor los chiquilines que en los otros hogares”.
Reconoció que si bien se están atendiendo los casos de medidas no privativas de la libertad, también tienen que cambiar los otros sistemas, “con otra óptica y con otra función”.
Maciel asegura, por muchos de los casos que ha atendido, que los adolescentes vuelven igual o peor luego de una internación.
Redactado: R.A.