A modo de ejemplo, sugirió que “dediquen una vez a la semana un tiempo para identificar a chicos con problemas que pueden ser perjudiciales en su futuro”. Y planteó, además, que el sistema educativo asigne un tutor a estos alumnos acosadores.
Tras explayarse en el concepto de bullying y ofrecer pistas para que los familiares detecten estos casos, opinó que también los municipios y la intendencia deberían involucrarse, editando folletería y propiciando charlas sobre la problemática.