En la mañana de este miércoles se realizó la autopsia del empresario, ordenada por la jueza penal de 10º turno. El hombre fue encontrado, ya fallecido, caído junto a su camioneta poco después de abrir la puerta del vehículo.
Por lo pronto, se pudo establecer que las cuatro balas que impactaron en el cráneo y en el tórax del comerciante ingresaron desde la derecha hacia la izquierda. Sólo una, que ingresó por el maxilar, tenía orificio de salida.
Los disparos se efectuaron con un arma calibre 357, que pertenecía a la víctima y que usualmente era transportada en la camioneta como mecanismo de seguridad para diferentes actividades.
Según presume la policía, el arma homicida fue tomada del interior del vehículo. Apareció a cinco metros de la camioneta, en la explanada del depósito, y presentaba restos de cemento que revelan que fue arrojada por el victimario, informó Balbis.
Pese al quiebre emocional sufrido y a la descompensación de salud que motivó su internación en un sanatorio, el padre de la víctima ha podido declarar. No obstante, para la policía, el relato del hombre de 83 años presenta algunas diferencias con las de otro testigo que dijo haber sido alertado por los disparos y que fue quien advirtió del incidente a la Policía.