El centro de control de Prefectura de Maldonado se puso en contacto con el Joy Sea II y desde allí se explicó que el único tripulante era el patrón de la embarcación, que estaba en buenas condiciones sanitarias y que la nave había garreado, producto del viento fuerte, provocando el derive en la playa.
Una de las naves de prefectura zarpó hacia el lugar y llegó hasta el Joy Sea II minutos luego de las 17 horas. Una hora más tarde se logró hacer zafar de la varadura y se inspeccionó el barco ante posible vía de agua; se realizó una prueba de motor y gobierno que resultó, en principio, sin novedades.
El Joy Sea II volvió por medios propios a puerto, escoltado por la embarcación de prefectura por precaución. A las 18.50 atracaron en el puerto con normalidad.