Un asistente sostuvo que “se nos habló de una bomba a punto de explotar”.
En líneas generales, los jerarcas no presentaron mayores reparos más allá de preguntar por qué era necesario modificar la edad de jubilación y llevarla a los 65 años para los nacidos a partir de 1971.
Lacalle Pou pidió que antes de comenzar cualquier ciclo de difusión sobre la iniciativa esperaran que se transformara en proyecto por la eventual llegada de cambios o sugerencias por parte de los socios de la coalición o del Frente Amplio.