Dijo que no solo se está pensando en las personas con discapacidad motriz permanente, “sino en el adulto mayor, en las embarazadas… Para que todos podamos acceder libremente a las playas”.
Informó que el proyecto está fijado en tres etapas. En la primera, se establecen “tres puntos accesibles: uno en El Emir, otro en la Parada 2 de la Mansa y el restante en la 13, también de La Mansa”.
“Ahí debería haber una parada de transporte adaptada, zonas señalizadas de estacionamiento para discapacitados, rampas y pasarelas que puedan llegar hasta el agua… Que cumplan con las exigencias internacionales de la UNIT. Con un área en el agua debidamente señalizada. Que haya sombra y asientos para las personas con discapacidad y para gente de la tercera edad”, apuntó.
“Y en una segunda etapa se capacitaría al personal para asistir a esta gente que acude a la playa. También sería una fuente de trabajo para los jóvenes que, por distintas razones, no han podido terminar sus estudios”, destacó.
Agregó que “la tercera esta es más ambiciosa y consiste en contar con camionetas para trasladar a todas estas personas que no puede desplazarse”.
Señaló que, “desde el punto de vista turístico, es muy importante posicionar a Punta del Este como un lugar con playas de acceso universal”. Explicó que, en Europa, hay unos 20 de millones de personas discapacitadas y, en España, el 12% de los recursos del turismo provienen del ese sector de visitantes.