Los responsables de la Fórmula E reciben en forma casi permanente planteos de distintas ciudades del mundo para ser sedes de la competencia. A cada una de esas propuestas se agrega un sustancial aporte económico que en algunos casos supera los diez millones de euros.
En el caso de Punta del Este, la Fórmula E se hace cargo del gasto de la prueba, una cifra superior a los cinco millones de dólares. La competencia no cuenta con el apoyo del gobierno nacional y no tiene ningún tipo de exoneración tributaria como otros eventos, caso del próximo concierto de los Rolling Stones. Para peor, una inspección de funcionarios de la Dirección General Impositiva realizada minutos antes de la largada de la pasada etapa causó un fuerte malestar en los organizadores de la prueba.
La competencia cuenta con el apoyo de la Intendencia de Maldonado y de la UTE, siendo organizada por la firma local Sportlink Sociedad Anónima. El contrato entre la Fórmula E y la referida firma venció al día siguiente de la prueba celebrada en diciembre pasado en Punta del Este.