La víctima decidió no obedecer y enfrentar al perpetrador. El intruso, pese a la resistencia del vecino, forcejeó con él para revisarle los bolsillos. El asaltado se negó a que lo hiciera y se trabaron en lucha.
El perpetrador sacó en ese momento un cuchillo de entre sus ropas y acometió con él contra su víctima. Le provocó heridas en dos dedos de sus manos, y le golpeó en el rostro, pero no pudo cometer el despojo. Optó por huir.
El damnificado avisó a la policía lo que le acababa de pasar. Se realizaron recorridas por Pan de Azúcar procurando ubicar al atacante pero no tuvieron éxito.