La otra muerte, explicó el comisionado, se produjo cuando los internos retrocedían y se produjeron disparos hacia la oscuridad “en condiciones donde era muy difícil determinar si se podía herir a alguien o no”.
Garcé consideró que no se deben “cargar todas las tintas” sobre el Comando de Jefatura de Maldonado. “Nosotros hemos planteado las dificultades objetivas de la cárcel de Las Rosas en múltiples oportunidades y el Comando ha sido receptivo a nuestras inquietudes”, afirmó.
“Hay cuestiones que exceden a la órbita departamental. Por ejemplo, hemos pedido la custodia perimetral a cargo del ejército. Hemos pedido el traslado de las mujeres hacia otros establecimientos. Esto está en el informe. No se trata de responsabilizar a la Jefatura, en todo caso estamos describiendo cuestiones objetivas de procedimiento y, en todo caso, fallas de un sistema que es mucho más que un sistema departamental”, recordó.
Según aseguró Garcé, el procedimiento fue ordenado en el principio y “a medida que llegaron los refuerzo se fue volviendo caótico”.