Las precipitaciones registradas en las últimas horas generaron un importante deterioro del terreno de juego, lo que llevó a tomar la decisión de no iniciar el encuentro correspondiente al campeonato de la Segunda División Profesional.
Además, en los alrededores del estadio se reportaron calles completamente inundadas, con acumulación de agua que incluso provocó que algunos vehículos quedaran flotando.