Expresó que la determinación se tomó en base a una recomendación de la jurídica de INAU que advertía sobre un apartamiento del contrato.
Sobre información acerca que se vulneraban los derechos humanos de los niños que estaban en el centro sostuvo que tal cosa no ocurrió.
Si bien hubo 14 denuncias, 12 fueron archivadas sin consecuencias y solo en dos casos se constataron situaciones que fueron corregidas y que tampoco fueron de una gravedad extrema, los que generaron una multa y una observación.
INAU tomó la decisión de rescindir el contrato por la habilitación de un mecanismo que los pliegos no admitían y el funcionamiento de dos dispositivos en un mismo proyecto: el de atención a episodios agudos y otro de medio camino.
Abdala sostuvo que Carpei “no era un centro de torturas”.
Carpei es un centro que tenía convenio con INAU, para asistencia integral especializada en salud mental con atención integral en salud mental para adolescentes de 13 a 17 años que presentan trastornos mentales compensados, y también en episodios agudos.
Comenzó sus servicios el 19 de diciembre de 2019, a partir de una licitación realizada por el INAU para la contratación de servicios de atención en salud mental.
En octubre de 2021 se encontraban en el centro 35 adolescentes que residían bajo la modalidad de atención integral en salud mental y 10 bajo la modalidad de atención para episodios agudos.