La víctima, una joven empleada de 21 años, se logró esconder en una habitación contigua al salón, adonde se encontraba el dueño de la panadería que cuando se percata de lo que pasaba le grita al ladrón. Como respuesta, el desconocido disparó contra una vitrina quedando el proyectil incrustado del otro lado pero sin herir a ninguna persona.
Al notar que no podía concretar el robo, corrió hacia una moto que lo aguardaba afuera de la panadería y que era conducida por otro sujeto.
Ambos se perdieron de vista por calle 25 de Agosto, en dirección oeste.