Si bien ya se realizaron algunas experiencias que la ministra calificó como “muy conmovedoras”, el ministerio se compromete a gestionar un paquete de dos días accesible a la mayor parte de las trabajadoras domésticas. “Este es el objetivo del turismo social, así que no cabe duda que lo vamos a concretar”, subrayó.
Otro de las inquietudes está relacionada con “cierta preocupación” que perciben desde el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas por posibles casos de empleo no formalizado, especialmente durante la temporada estival en el este del país. “Si bien no tenemos registro de esas denuncias, vamos a conversar con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y con la Cámara Uruguaya de Turismo”, respondió la ministra.