“Fuimos la favela recién”, expresó la joven. Ante la consulta del cronista, precisó: “Fuimos turísticos, sí. Nos metimos en el medio de la favela, donde están todos con las armas, todos. Pero no, no, estuvo tranquilo”.
Detalló que el recorrido se realizó con guías locales y que formaba parte de una actividad turística. “Nos llevaron con el micro y de ahí subimos en moto”, explicó. Al ser consultada sobre la presencia de personas armadas, sostuvo: “Sí, estaba lleno por todos lados. Pero íbamos con los guías”.
La joven señaló que durante el recorrido los guías establecieron ciertas normas de conducta. “Obviamente, no se puede usar teléfono, nada, solamente ir”, contó. Agregó que “podemos sacar fotos en todos lados, obviamente. Después, cuando hay una parte que vos entrás, que están todos con los armas a los costados, ahí no podés sacar fotos ni grabar nada, por respeto a ellos”.
Sobre las organizaciones presentes en el lugar, indicó: “Nos dijeron que ellos están con los narcos”, aunque aclaró que “no dijeron nombres”.
La turista comentó que el costo del tour fue de “180 reales cada uno”. Consultada sobre los motivos de la visita, respondió: “Curiosidad”. También aseguró que no sintió temor durante la actividad: “Está todo cuidado, te dicen cómo hacerlo y está todo armadito”.
La Rocinha, ubicada en la zona sur de Río de Janeiro, es una de las favelas más grandes y conocidas de Brasil y suele ser incluida en recorridos turísticos que muestran distintos aspectos de la vida cotidiana en esos barrios.
Desde hace algunos días la Policía se encuentra enfrentada con la organización criminal Comando Vermelho, donde ya se registran más de 130 muertos.