El hecho que culminó con la condena de Núñez Vila se registró en la madrugada del sábado 10 de noviembre en una vivienda de Cerro Pelado en la que vive un hermano suyo.
Los habitantes de la casa descansaban cuando un chico, menor de edad y sobrino de Núñez Vila, se despertó y al levantarse encontró a sus tíos robando la garrafa de 13 kilos de la vivienda.
Al ser sorprendidos y ya que su sobrino comenzó a resistirse al robo, Núñez Vila y sus hermanos optaron por atarlo en una silla de pies y manos y cubrirle la boca. El chico permaneció maniatado hasta horas más tarde cuando despertó el resto de los habitantes de la casa quienes lo liberaron.
La abuela del muchacho, y madre de los hombres que lo ataron, se comunicó con la policía y radicó la denuncia por lo sucedido. La fiscalía dispuso la requisitoria de ambos y este jueves una unidad de URPM del Distrito II identificó a uno de ellos cuando caminaba por Avenida Ferreira Aldunate.
Se trataba de Gabriel Alberto Núñez Vila que ahora deberá cumplir una pena de veinticuatro meses de prisión que cumplirá de la siguiente manera: quince meses de prisión efectiva y nueve meses bajo el régimen de libertad vigilada en los que deberá residir en domicilio específico, presentarse una vez por semana en la Seccional Policial correspondiente a esa jurisdicción, estará sometido a vigilancia por la Oficina de Supervisión de Libertad Asistida (OSLA), cumplir con su oficio y pesará sobre él la prohibición de acercamiento y comunicación con su sobrino en un radio de 50 metros.
foto: Ministerio del Interior