Partido Nacional, Lacalle Pou, Álvaro Delgado
Política
13:55

Lacalle Pou: “No se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad” y “no se puede gobernar un país si no se conoce”

El expresidente de la República habló ante militantes en el acto por los 190 años del Partido Nacional, reivindicó la libertad, la unidad y el rol de la política, llamó a acelerar las respuestas ante las nuevas demandas sociales y sostuvo que “no se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad”. El presidente del Directorio, Álvaro Delgado, planteó “rescatar la esperanza nacional” y fijó como primer objetivo “volver a gobernar el país a partir de 2030”.

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El Partido Nacional celebró este domingo al mediodía sus 190 años con un acto realizado en Plaza Matriz, donde participaron dirigentes, legisladores, intendentes, alcaldes, militantes y simpatizantes de distintos puntos del país.

El expresidente Luis Lacalle Pou y el presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, fueron los principales oradores de una jornada en la que se reivindicó la historia del partido, sus valores, la libertad, la unidad y la proyección política hacia el futuro.

LACALLE POU: POLÍTICA, AUTORIDAD, LIBERTAD Y UNIDAD

“No debe haber un lugar, una reunión, un grupo de gente que me haga sentir tan oriental y tan uruguayo como un acto del Partido Nacional”, comenzó diciendo Lacalle Pou.

El expresidente explicó que llegaba al acto desde una posición diferente a la que ocupó durante cinco años.

“Quien les habla tuvo el honor más grande que puede tener un servidor público, que es haber sido presidente de todos ustedes”, señaló.

A más de un año de haber dejado el gobierno, afirmó que quería compartir cómo se sentía después de haber ejercido la Presidencia.

“Estoy tranquilo, estoy satisfecho, no estoy conforme. Tuvimos aciertos y como toda obra humana tuve errores, pero siempre, siempre el fin último fue el bienestar de todos y cada uno de nuestros compatriotas”, sostuvo.

Lacalle Pou afirmó que llegaba “como militante del Partido Nacional, en el llano, entre ustedes, donde me gusta estar”.

También marcó que no pretendía interferir en las responsabilidades que actualmente tienen otros dirigentes.

“Con un profundo respeto por todos y cada uno, por hombres y mujeres del Partido Nacional que acá están y los que no están, que ocupan un lugar de responsabilidad”, dijo.

“Estoy hablando de intendentes, senadores, diputados, alcaldes, concejales, un concejal vecinal. Todos ellos hoy son los que nos representan y están llevando adelante la voz de nuestro Partido Nacional”, agregó.

Uno de los primeros conceptos que desarrolló fue el de la política como una forma de servicio.

“Qué cosa más linda que servir al país, a otro, a un puñado, a todos. Es una expresión de la más pura generosidad”, afirmó.

“Nosotros elegimos la política. La política que es y debe ser una actividad honorable. Y la tenemos que cuidar”, sostuvo.

Para Lacalle Pou, cuidar la política implica también cuidar a quienes la ejercen.

“Para que la política sea honorable, honorables deben ser los políticos”, afirmó.

“No estoy hablando solo de honestidad, estoy hablando de justicia, estoy hablando de esfuerzo, estoy hablando sobre todo de querer. Y tenemos que cuidar el instrumento”, agregó.

El expresidente se refirió a quienes hablan de una crisis de la democracia y de la política.

“Ahora se dice que la democracia y la política están en crisis. Desde que tengo uso de memoria están en crisis”, sostuvo.

“Es más, nací y ya no había política, había dictadura. Así que que nadie me diga que los tiempos pasados fueron mejores”, agregó.

También habló sobre las nuevas demandas de la sociedad y la necesidad de que la política responda con mayor rapidez.

“Hoy se exigen respuestas más rápidas. No es lógico que así sea en el mundo interconectado que vivimos”, señaló.

Pero inmediatamente agregó: “Es mucho mejor que se exijan respuestas más rápidas”.

“Porque si la política es más lenta que la necesidad de la gente, no es la gente que tiene que frenar, es la política que tiene que apurarse en dar soluciones”, sostuvo.

Lacalle Pou también se refirió a la inteligencia artificial y cuestionó que el debate se concentre únicamente en sus riesgos.

“Lamentablemente he visto que se lo plantea como el problema de la inteligencia artificial”, afirmó.

“Si nosotros abarcamos o encaramos un tema ya desde el punto de vista del problema, no tenemos tiempo de dar una concepción positiva”, agregó.

“La tecnología siempre ha tenido sus problemas, desde la primera revolución industrial. Ahora siempre ha sido un avance para la humanidad”, sostuvo.

En ese sentido, planteó utilizar la inteligencia artificial como una herramienta para mejorar la gestión pública.

“La inteligencia artificial tiene y debe y puede, y abracémosla como una manera de acelerar la política y que sea mejor y que se resuelvan antes los problemas”, afirmó.

Otro de los ejes de su discurso fue el tono de la discusión política.

“Yo no soy aquello que pasa en una raya y que cree que los que están de mi lado están bien inspirados y del otro lado están mal inspirados”, sostuvo.

“Podemos discrepar, pero hay gente bien inspirada en todos los partidos políticos”, agregó.

Advirtió sobre las consecuencias de transformar las diferencias políticas en ataques personales.

“Flaco favor le hacemos a la política si termina siendo un concurso de egos, el insulto o el agravio”, afirmó.

“Si no podemos resolver las cosas de la gente, por lo menos tengámosle respeto”, agregó.

Lacalle Pou reivindicó el derecho a confrontar ideas.

“¿Desde cuándo un blanco se calla la boca?”, preguntó.

Y dejó una de las frases centrales de su discurso:

“Firme con las ideas y suave con las personas.”

“Siempre que alguien no puede sostener sus ideas, o que no las quiere o que no las sabe expresar, recurre al agravio”, sostuvo.

A partir de allí reivindicó el lema “Somos idea”, presente en el escudo del Partido Nacional.

“Cuando decimos somos idea, aquí quiero hacer hincapié en otra cosa que está cuajando, o no sé, está de moda, yo qué sé. Que es que cuando se aborda un problema, un tema nacional, hay que hacerlo sin ideología”, afirmó.

“¿Alguien cree que una persona realmente puede no tener ideas? Nosotros somos esencialmente cuerpo, intelecto, corazón y somos idea. Y eso lo tenemos que defender”, agregó.

También tomó del escudo la frase “La unión nos hará fuerza”.

“¿De qué unión estamos hablando?”, preguntó.

Lacalle Pou explicó que, a su entender, existen dos tipos de unión.

La primera tiene que ver con la forma de concebir el país.

“Yo interpreto, déjenme, que estamos hablando de dos tipos de uniones. La primera que es la que uno no entiende la actividad política de gobierno sino es para unir”, señaló.

Como ejemplo mencionó las organizaciones vecinales.

“En una policlínica de barrio, de cualquier barrio, acá de Montevideo, una policlínica rural, cuando se forma una comisión, cuando se necesita una silla odontológica, o que llegue la ambulancia o los remedios, ¿quiénes están ahí?”, preguntó.

“Ahí está el pueblo unido, de ese pago, de ese barrio que son blanco, colorado, frentista, el Partido Independiente y orejano”, respondió.

“Y si ese es el reclamo, y nosotros debemos de ser intérpretes del reclamo, ese es el reclamo. No se le pone color, no se lo marca”, sostuvo.

Para el expresidente, la unidad también debe estar presente en el ejercicio del gobierno.

“Cuando nos tocó gobernar el país o cuando a los compañeros les toca en las intendencias, se gobierna desde la unión”, afirmó.

“¿Alguien cree que uno puede unir en el gobierno si llegó dividiendo en una campaña electoral o en su vida política? Nadie”, sostuvo.

“Por eso no hay que curar heridas, hay que no lastimar”, agregó.

La segunda dimensión de la unión, según explicó, está relacionada con los acuerdos políticos.

“¿Hasta dónde podemos caminar si realmente creemos que nuestra meta es la unión nacional?”, preguntó.

Y respondió: “Con los que tienen las mismas ideas. Ese es el límite, nos lo puso el escudo. La unión hace la fuerza si somos ideas juntos”.

Lacalle Pou sostuvo que los partidos políticos tienen diferencias internas porque están integrados por personas diferentes.

“Cada individuo es distinto al otro y por ende una suma de individuos, un partido político tiene matices y tiene diferencias”, afirmó.

También quiso dejar claro que su discurso estaba centrado en el presente.

“Hoy estamos gobernando”, sostuvo.

“Hoy estamos gobernando. No solo de nuevo los intendentes y los alcaldes, los legisladores están gobernando”, afirmó.

Según señaló, estar en la oposición no significa tener una responsabilidad menor.

“¿O le exigimos menos a nuestros legisladores por estar en la oposición? No se le exige lo mismo. La misma energía, el mismo afecto, la misma dedicación”, dijo.

“Actúan en consecuencia, gobiernan con otra responsabilidad. Con otra responsabilidad. Pero la dedicación, el respeto y el afecto es el mismo”, agregó.

La libertad ocupó otro tramo central de su intervención.

“Hay una que nos mueve, que nos moviliza, que nos infla el pecho, que nos hace andar por la vida contentos, que es la libertad”, afirmó.

“La libertad, que a veces es como el oxígeno, no nos damos cuenta que existe hasta que falta”, sostuvo.

Pero advirtió que la defensa de la libertad no puede desconocer las desigualdades sociales.

“Qué lindo ser ortodoxo y hablar de libertad cuando alguien no tiene laburo, no tiene casa, no tiene salud, no tiene trabajo y no puede criar a sus hijos”, afirmó.

“Entonces la libertad tiene que estar íntimamente vinculada a aquel concepto de que justicia es tratar desigual a los desiguales”, agregó.

En ese sentido, sostuvo que el Partido Nacional debe mantener su vocación de libertad pero también considerar las diferencias de oportunidades.

“El Partido Nacional, que siempre tiene ese afán, esa vocación de libertad, entiende que por alguna razón no todos han tenido la misma oportunidad”, señaló.

Lacalle Pou también definió al gobierno que encabezó como “un gobierno profundamente humanista” que “trató de ser justo en ese sentido”.

Más adelante, compartió una reflexión personal sobre el final de su Presidencia.

“Cuando se empezó a terminar el gobierno, después de muchos años, desde los 26, dedicarle mi tiempo, mi vida al país, primero como diputado, después como senador y después como presidente, creo que cinco o seis meses antes, empecé a sentir como una especie de melancolía de que se terminaba”, relató.

A partir de esa experiencia comenzó a diferenciar entre poder y autoridad.

“El poder es algo formal. Básicamente tiene inicio en la expresión de la voluntad popular, el voto. Es el voto, son los ciudadanos que te otorgan poder”, explicó.

“La autoridad es como algo mucho más abstracto”, sostuvo.

“La autoridad es intelectual, es moral y sobre todo es afectiva”, agregó.

Y entonces dejó una de las principales definiciones de su discurso:

“No se puede ejercer bien el poder si antes no se tiene autoridad.”

La autoridad, explicó, no se consigue de manera inmediata.

“Esa autoridad intelectual, afectiva, no se construye de un día para el otro. Es una construcción casi que imperceptible. Es con acciones que no se publicitan”, afirmó.

También vinculó esa autoridad con el conocimiento directo de la realidad nacional.

“Cuando durante tanto tiempo hablamos de la geografía humana, no es el solo hecho de que te conozcan. Bien, me atrevo a decir que es casi lo mismo, de la misma importancia. Es que te conozcan, pero sobre todo conocer”, señaló.

Y dejó otra de las frases centrales de la jornada:

“No se puede gobernar un país si no se conoce.”

“Y conocer es haber tenido la oportunidad de mirarse a los ojos, de conversar un rato, de entender los sueños, las alegrías, las tristezas, las esperanzas y cargarlas arriba del hombro”, agregó.

Para Lacalle Pou, la autoridad también implica responsabilidad.

“La autoridad tiene un componente de responsabilidad”, sostuvo.

“Cuando uno recibe la confianza, la tiene que cuidar como un tesoro”, afirmó.

Hacia el final de su intervención, el expresidente habló de su vínculo personal con el Partido Nacional.

“Yo ya soy un viejo militante. Soy, sí, por suerte soy”, dijo.

“Cuando vas quedando más veterano te permitís más emocionarte. Ya no tenés complejo de que no me vean. Complejo de que se me humedezcan los ojos”, sostuvo.

Recordó que desde niño participó de actos partidarios.

“Me llevaron de chiquito a los actos del Partido Nacional. Y cada tiempo que pasa, cada día que pasa, en el lugar donde esté, es que estoy más con ustedes. Mucho más”, afirmó.

Finalmente recordó una canción que lo acompaña desde sus primeros años como dirigente político.

“Me acuerdo, este es un caso puntual, estar volviendo por la ruta 74 rumbo a la 8 antes de pasar Suárez y poner una canción”, relató.

Recordó entonces la frase: “Bórdenme una divisa que sea bien blanca, que diga como la patria, con letras anchas”.

DELGADO: “EL PRIMER MOJÓN ES VOLVER A GOBERNAR EL PAÍS A PARTIR DE 2030”

El presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, inició su discurso con un saludo por el aniversario: “¡Feliz cumpleaños Partido Nacional!”.

Explicó que el comienzo del acto se demoró porque se acababa de colocar un cuadro de Jorge Larrañaga en el Directorio, quien habría cumplido 70 años.

“En nombre del Directorio del Partido Nacional, quiero agradecerles a todos los que vinieron hoy. Estamos celebrando nada más ni nada menos que el 190 aniversario del partido”, señaló.

Delgado destacó la participación de personas provenientes de distintos puntos del país y recordó la presencia de delegaciones de Bella Unión, Salto y Florida durante los días previos.

También destacó a los niños que llegaron junto a sus padres.

“Era emocionante hoy ver a los gurises de la mano del padre con la bandera del Partido Nacional al hombro, venir al acto con alegría, con mucha alegría”, expresó.

Sobre los 190 años de historia partidaria, sostuvo: “190 años de sentir al Uruguay, de querer al Uruguay, 190 años de defender al Uruguay”.

“Pasaron generaciones, pasaron gobiernos, pasaron momentos lindos y pasaron de los otros. Y sin embargo, acá está el Partido Nacional. Vivo, firme y nacional. Más nacional que nunca”, afirmó.

Delgado sostuvo que la permanencia del partido tiene dos explicaciones: la militancia y los valores.

“La primera es la gente. La gente que siempre mantuvo la bandera en alto, a lo largo y ancho del país”, afirmó.

Y agregó: “Nuestros valores, los valores que nos identifican como partido que se transformaron en causa, porque las causas son imperecederas, no vencen”.

Enumeró “la defensa de la libertad, la defensa de la legalidad, la defensa de las instituciones, la causa de los derechos humanos, la causa de la descentralización”.

“Esas son nuestras causas”, afirmó.

Delgado señaló que el aniversario era una oportunidad para recordar, celebrar y comprometerse.

“Hoy vinimos a recordar, hoy vinimos a celebrar y también vinimos a comprometernos”, dijo.

Destacó las actividades realizadas durante el año y adelantó la reinauguración del Museo del Cordobés.

Recordó episodios históricos y figuras del Partido Nacional que, según señaló, lucharon “no por nuestra colectividad, por el país, por los más humildes, por la representación proporcional, por el derecho de las minorías, por la legalidad”.

“Tenemos 10.000 episodios que los fuimos recordando a lo largo de este año, que nos llenan de orgullo”, sostuvo.

“Por eso hoy podemos decir, todos los que están acá, sean del departamento que sea, que nos sentimos más que nunca orgullosamente blancos”, afirmó.

También reivindicó la unidad del partido.

“Venimos a celebrar un Partido Nacional que está vivo y vigente y que además pregona un valor que es la unidad del Partido Nacional”, señaló.

Delgado destacó el trabajo del Directorio, los legisladores, los intendentes, los alcaldes, ediles, concejales, jóvenes y militantes.

“El Directorio que ha tenido una actitud de coordinación, de definiciones políticas, de formar gente, de estar cerca de las departamentales, de recorrer el país, de sesionar el interior, de estar atento a los temas nacionales”, enumeró.

“Lo celebramos con los legisladores que están acá, que están haciendo oposición y haciendo propuestas”, agregó.

También destacó “los 14 intendentes que están gestionando su departamento” y “los 96 alcaldes que están gestionando sus municipios”.

“Pero sobre todo lo celebramos con lo más importante, que es con la militancia, el militante anónimo que hoy está presente o lo está viendo por una señal en un comité, en su casa o en una departamental, porque quiere ser parte de este festejo”, sostuvo.

Delgado llamó a cuidar lo realizado durante el gobierno.

“Nos tenemos que comprometer a cuidar lo que hemos hecho en el gobierno”, afirmó.

“Hay muchos que quieren deshacer con prejuicios ideológicos, aún por encima del interés nacional, muchas de las cosas que en el gobierno logramos. Y lo tenemos que cuidar”, agregó.

Pero sostuvo que también hay que construir una alternativa hacia el futuro.

“Tenemos, además de cuidar, tenemos que construir. Y tenemos que construir la historia del futuro”, dijo.

Delgado afirmó percibir desánimo y falta de esperanza en parte de la población.

“Yo siento que hay mucha gente que está desanimada, siento que hay mucha gente que está desesperanzada”, señaló.

“Tenemos la obligación, como Partido Nacional, como partido de la nación, de construir una opción. Una opción que le devuelva a la gente esperanza”, sostuvo.

“Porque cuando la esperanza se empieza a ir, empieza la resignación. Y el Partido Nacional no es un partido resignado. Nunca lo fue, ni lo va a ser ahora”, afirmó.

“Vamos a cambiar la resignación por ilusión y vamos a dar a la gente esa opción que tanto necesita”, agregó.

Delgado sostuvo que el objetivo no es solamente recuperar la confianza de los votantes nacionalistas.

“Hoy somos los principales responsables y tenemos la obligación de rescatar la esperanza nacional. No para los blancos. Sino para los uruguayos. Para todos los uruguayos”, afirmó.

También dijo que el Partido Nacional no debe limitarse a esperar errores del gobierno.

“Nosotros no podemos esperar que el gobierno se equivoque, que se equivoque seguido. No vamos a esperar”, sostuvo.

“No vamos a esperar a seguir reclamando la falta de rumbo y obviamente la falta de resultado. Tenemos que construir esa opción”, agregó.

Y planteó cuál será el primer objetivo de ese proceso:

“El primer mojón, el primer mojón de esa historia del futuro que tenemos que construir entre todos, es volver a gobernar el país a partir de 2030”.

“Para que el Uruguay vuelva a tener rumbo. Y para que la gente vuelva a tener esperanza”, agregó.

Delgado resumió el estado de ánimo que, a su entender, debe tener el partido en esta etapa en dos conceptos: “Confianza y esperanza”.

“Tenemos que tener la humildad de trabajar todos los días. Y de escuchar todos los días, y de estar todos los días para ser merecedores de vuelta a la confianza de la gente y para canalizar la esperanza que la gente necesita”, afirmó.

Finalmente, llamó a reafirmar los valores históricos del Partido Nacional.

“Un Partido Nacional que abre sus puertas a seguir trabajando y reafirmando los mismos valores de siempre”, señaló.

“La defensa de la libertad, construyendo todos los líderes de la libertad y siendo custodios y honrando, cuidando y honrando esta, la más linda bandera de nuestro querido partido”, afirmó.

El discurso terminó con una consigna: “¡Viva el Partido Nacional! ¡Viva los 190 años del Partido Nacional!”.

MALDONADO PRESENTE

La delegación de Maldonado estuvo representada por el senador Rodrigo Blás, el diputado Federico Casaretto, Magdalena Zumarán, el intendente de Maldonado, Miguel Abella, la expresidenta de la Junta Departamental de Maldonado, Verónica Robaina, y el vicepresidente de la Junta Departamental de Maldonado, Pablo Chalar, entre otros dirigentes del departamento.

Los representantes de Maldonado participaron del acto realizado en Plaza Matriz por los 190 años del Partido Nacional, junto a dirigentes, legisladores, intendentes, alcaldes y militantes de distintos puntos del país.
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