Además se resolvió instrumentar pruebas de aptitud, de acuerdo a las disposiciones vigentes para los funcionarios de nivel Operativo; y también aplicar pruebas de aptitud para cubrir vacantes de nivel Conducción. Todo esto derivará en una reestructura de grado.
“Las evaluaciones de desempeño son una herramienta que empezó a funcionar en las últimas dos administraciones con más agilidad que en años anteriores. Resultan un instrumento perfectible pero de análisis de comportamiento de los funcionarios en base a elementos objetivos y subjetivos”, dijo Mesa.
Explicó que, con esto, se podrá corregir “errores de vicio” como la medición de puntajes de acuerdo a la asistencia o las sanciones del funcionario. “Antes faltaba voluntad política en cuanto a trabajar en mecanismos más transparentes para la carrera funcional”, sostuvo el jerarca.
A su juicio, la intendencia debe seguir profundizando en las condiciones de trabajo de las áreas “más conflictivas” de la administración.
“La IDM tiene una mayoría de trabajadores que responden con mucho compromiso. Pero hay un proceso para afirmar y esto implica la posibilidad de corto circuitos. De todos modos, siempre hemos encontrado acuerdos para cosas sustantivas en el marco de la negociación colectiva. No es tirarnos flores a cada rato sino avanzar por el camino del diálogo y consolidar los acuerdos y las reglas de juego”, enfatizó.