Al salir los ladrones se encontraron con que no pudieron hacer andar la moto y la abandonaron por calle Sarandí.
Esa moto pertenece a una mujer que se desempeña en la Jefatura de Policía y que es pareja de uno de los delincuentes. Ante ello la mencionada mujer denuncia en la seccional sexta que le habían robado el rodado pero posteriormente se establece su vinculación con un hombre que venía siendo investigado por la policía por estar relacionado a varios delitos. Finalmente termina confesando.
Los detectives del Distrito Operacional II analizaron los horarios en los que se cometían algunas rapiñas y establecieron que era luego de las 23 horas cuando dejaba de actuar en patrullajes el denominado grupo de motociclistas de URPM.
Se sospecha que esta mujer que reviste en la jefatura de policía de Maldonado podría haber accedido a información sobre patrullajes y operativos, por lo cual está siendo indagada al respecto.
Esta mujer había vivido en La Capuera y luego en el asentamiento Los Eucaliptus, en una precaria vivienda, que usaban como escondite luego de cada acción delictiva. Allí se "fondeaban" por algunas horas los delincuentes.
Con lo que venían recaudando en los atracos, la desleal funcionaria policial y su pareja, habían alquilado un apartamento en el barrio San Fernando, donde convivían.
La policía continúa el trabajo de investigación y recolección de pruebas, procurando detener a otros dos sujetos que tendrían participación en los hechos referidos.
Los dos detenidos, el hombre y la mujer policía, vienen prestando declaración en la sede penal y en las próximas horas habrá novedades al respecto.
Este martes será clave en materia de resoluciones que adopte la justicia sobre el caso.
Ampliaremos