El chico, que tenía 1.05 gramos de alcohol en sangre y no poseía licencia de conducir, se dio de lleno contra una columna pero, milagrosamente, resultó ileso del tremendo impacto.
Su mayor preocupación, al notar lo ocurrido, era el daño que había ocasionado al vehículo.
mr
(producción y foto: Vía Pública)