Se estableció que se trataba de un joven que poco antes había sido identificado en la calle por la policía y se le permitió continuar. Sin embargo, optó por arrojar una piedra contra el vehículo policial, provocando daños.
Los efectivos procuraron detenerlo, el joven huyó y terminó irrumpiendo en la casa de la denunciante.
Una vez capturado, fue sometido a la justicia actuante.