Según información policial, el individuo se arrojó frente al móvil con intenciones de ser atropellado y cuando los efectivos se dispusieron a identificarlo, Píriz Olivera se desacató y comenzó a insultarlos.
Seguidamente comenzó a golpear el capó del patrullero con sus puños y su cabeza por lo cual fue reducido y trasladado a dependencias policiales donde continuó el desacato insultando al resto de los efectivos.
Enterada la justicia, dispuso que se evaluaran los daños y se realizara la instancia de parte, derivando luego al indagado a audiencia.
Culminada la misma, Luis Fabio Píriz Olivera fue condenado a la pena de cinco meses de prisión efectiva como autor penalmente responsable de un delito de daño.