“Y en la gran mayoría de los casos, se termina rentando algo que se trató de hacer como para poder acceder a una vivienda… Y en gran parte no fue así. Como los interesados no calificaban, se terminaron alquilando las viviendas, que no era el fin que tenían”, agregó.
“Por lo menos en Maldonado, esto se está dando”, porque los inversores no llegaron a venderlas y no se van a quedar con la construcción vacía, afirmó. “Pero pienso que este mismo problema se ve en todo el país, no sólo en Maldonado”, añadió.
Explicó que una vivienda tipo, de dos dormitorios, costaba entre 75 y 90 mil dólares. “Para acceder se necesitaba un ingreso del grupo familiar de unos 60 mil pesos, aproximadamente”, informó. Dijo que hay gente que trabaja de manera informal y no llegaba a calificar ante el banco para acceder al préstamo.
“El problema es que hoy los sueldos son relativamente bajos… Y muchas veces no son todos los integrantes del núcleo familiar los que trabajan” y algunos lo hacen informalmente, o tienen emprendimientos propios, señaló.