En cambio dijo que eso no ocurre con el receptor de sangre, que tiene más riesgos, y por eso se desarrolla todo un sistema de “filtros” para seleccionar al donante. “Tratamos de ser muy exigentes en el interrogatorio y en la apreciación que uno tiene del donante en su parte física. (…) Son pequeños filtros que tratamos de llevar para que la sangre que se saca y se utiliza sea lo más segura posible”, indicó.
(Ampliaremos)