En un principio, los atacantes se refugiaron en una casa de Maldonado Nuevo donde funcionaba una boca de estupefacientes, regentada por Caraballo. En esa finca se encontraba Lucas, quien colaboró para trasladarlos hasta San Carlos.
Por este caso ya había sido procesado un hombre que condujo el vehículo y una mujer que habría "entregado" el lugar del robo.
Como se recordará, los delincuentes ingresaron al local gastronómico y amenazaron al comerciante, quien a su vez se defendió con un arma de fuego. El trabajador recibió dos balazos, uno en cada hombro, pero se recupera favorablemente.
También los delincuentes resultaron heridos, presuntamente por un balazo disparado por el comerciante y por la rotura de un vidrio durante el escape. La policía sigue buscándolos.