Estaban en esas cuando llegó una llamada telefónica desde una estación de servicio de Piriápolis, por la que les informaban que un cliente les estaba diciendo que le acababan de robar el auto.
Según la versión, el damnificado viajaba en su Volkswagen escarabajo, como el que tiene el presidente de Uruguay, José Mujica. La información policial no precisa el grado de relación que había entre el propietario del fusca, y el acompañante que se marchó con él.
De acuerdo a la manifestación del propietario, cuando se detuvo para comprar cigarrillos en los mercaditos de autoservicio que tienen algunas estaciones de servicio, notó al salir que el auto (y su acompañante) ya no estaban.
En algún momento de su sorpresa el hombre cayó en la cuenta de que le habían robado el vehículo, y que se lo pudo llevar quien hasta un ratito antes consideraba alguien de confianza, por cuanto había consentido que viajaran juntos.