García Da Rosa explicó que a partir de esta información lo que se debe hacer es promover la descacharrización ya que es una de las medidas de mayor impacto en materia de prevención e implica desechar los objetos en desuso que se encuentran en los hogares, y por sobre todo “tratar de que no haya agua limpia al aire libre”, agregó.
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes Aegypti, que se cría y vive en lugares sombríos y húmedos, por lo que cualquier recipiente con agua estancada es el ambiente ideal para su reproducción, por eso es importante eliminarlos. Las cubiertas de automóviles, los tanques de agua, los platos bajo las macetas, los floreros y las plantas en frascos con agua son criaderos muy frecuentes en viviendas, oficinas, escuelas y hospitales.
La principal medida de prevención es evitar la formación de criaderos de mosquitos. Por ello, se recomienda mantener el orden y la higiene de los patios y terrenos baldíos, mantener el pasto corto, evitar juntar agua de lluvia o, en caso que esto resulte indispensable, no almacenarla por más de tres días, cepillando todo el recipiente antes de recoger agua nuevamente, cambiar el agua de los bebederos de animales diariamente, no dejar recipientes sin tapar en el patio, no juntar chatarra y elementos en desuso.
El dengue acarrea fiebre, acompañada de uno o más de los siguientes síntomas: dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones, náuseas y vómitos, cansancio intenso, aparición de manchas en la piel, picazón y/o sangrado de nariz y encías. Ante estos síntomas se debe acudir al centro de salud de inmediato para recibir el tratamiento adecuado.