Según el hombre, su intervención consistió en haberle vendido la garrafa a una vecina. Dijo que cuando supo que la policía le buscaba decidió presentarse de inmediato en el destacamento.
La policía continuó con la indagatoria de la garrafa independientemente a que este hombre se hubiera entregado. Detuvieron a dos hombres sospechados de haber realizado el robo y vendido la garrafa luego.
Conducidos al destacamento fueron identificados como P.S.G. y P.D.R. (iniciales de nombre y apellidos en los dos casos), de 30 y 36 años de edad, ambos sin antecedentes penales.
Durante los interrogatorios policiales los dos admitieron sus roles en el robo de la garrafa. El caso fue notificado al juez de Penal 10º turno quien dispuso que le llevaran a su despacho a los tres, los detenidos y el que se entregó.
Cumplida la instancia judicial resultó que P.S.G. fue procesado acusado de haber cometido un delito de hurto en reiteración real con violación de domicilio. A P.D.R. se le procesó imputado de la comisión de un delito de receptación agravado (recibir o tener un bien mal habido para sacarle un provecho propio o para un tercero).
El juez dispuso también que los dos acusados no perdieran su libertad ambulatoria mientras la actual instancia del proceso se completa con una sentencia que juzgue sus conductas.
El magistrado no olvidó repasar la situación del hombre que se había entregado y ordenó que recuperara su libertad de forma absoluta.