El empresario consideró que todo esto está vinculado “con el problema que se vive en Brasil y la expansión que tuvo la empresa en el gobierno de Lula. La petrolera se expandió a nivel sudamericano. Y sigue siendo fuerte. No creo que se estén achicando porque estén perdiendo plata. Creo que se están centralizando nuevamente en Brasil”.
“Toda esa expansión derivó en corrupción y todo ese tipo de ‘enjuagues raros’ que le hicieron daño a la compañía; creo que ahora se están replegando nuevamente a lo que es Brasil y dejando los negocios en Sudamérica para que los tomen otras compañías”, agregó.
“Nosotros ya sufrimos este cambio cuando éramos de la compañía Shell”, porque la empresa holandesa abandonó la distribución de combustible en varios países sudamericanos y se quedó sólo en Brasil, Argentina y Colombia, recordó.
Consideró que seguramente va a pasar lo mismo que con Shell, que contempló con despidos y retiros incentivados a los empleados de sus propias estaciones de servicio. “Se fueron achicando y se quedó con un personal mínimo. Y cuando Petrobras ingresó, llenó de brasileros la compañía. Ahora cada vez hay menos brasileños y son los uruguayos, que tenían cargos medios, que ocupan las gerencias… Cada vez quedan menos brasileños. Eso está indicando que hubo un repliegue en estos años”, subrayó.
Pascaretta explicó que quien es propietario de la estación de servicio deberá cambiar de compañía y adaptarse a las nuevas reglas de la otra empresa. “A la empresa no debería afectarla en nada. Sólo cambia de colores, como lo hicimos en 2006, cuando éramos Shell y se vendieron los activos a Petrobras”, destacó.