La jueza letrada de octavo turno de Maldonado, Adriana Cittadino, ratificó la tenencia compartida "que de hecho ejercen" Melo y Martínez sobre los adolescentes. Este miércoles, Melo manifestó a FM Gente que, en principio, el fallo les genera “tranquilidad”.
“La satisfacción, la alegría y el orgullo de haber luchado por esto y que sea favorable y la tranquilidad de nuestros hijos. La prioridad era que los chiquilines estuvieran y que si mañana a mí me sucediera algo no volvieran a ser unos perdedores en la vida, que sigan siendo ganadores”, mencionó el papá, al relatar la sensación que les generó la resolución de Cittadino.
A su juicio, esto les permitirá “lograr la estabilidad familiar que corresponde a una familia uruguaya” ellos. Melo también rechazó las conservadoras opiniones de quienes creen que, por ser criados por una pareja gay, los hijos tendrán la misma opción sexual. Enfatizó que la “homosexualidad no se contagia”, que el tema es ampliamente conversado en familia y que los chicos son heterosexuales.
El varón llegó a la familia cuando tenía dos años, vivía en situación de calle junto a su madre y otros hermanos, pero aún sigue en contacto con ellos, narró Daniel. A Mahiara comenzaron a criarla a los tres años, tras la muerte de su padre biológico y también permanece en comunicación con su madre.
El caso cobró difusión este miércoles en El Observador, justo cuando se discute a nivel del Instituto del Niño y el Adolescente y la Justicia la disposición legal que permite las adopciones plenas por parte de parejas homosexuales.