La empresa, que es la contratista más importante del Estado, está a un paso de la quiebra.
En Uruguay, la filial está encargada de cinco proyectos por casi US$ 290 millones, entre ellos la construcción del polémico poliderportivo Antel Arena, para el que se aprobó un fideicomiso de US$ 58 millones.
La empresa garantizó días atrás al gobierno que pese a las dificultades de su casa matriz, continuará con las obras en Uruguay, por lo que hoy Vázquez quiso reunirse con Kaufman para hablar de la situación.
Luego del encuentro, el secretario de Presidencia, Miguel Ángel Toma, dijo que el Poder Ejecutivo ha dado "una respuesta muy concisa y muy fuerte" ante la situación.
"El Poder Ejecutivo ratifica su plena y absoluta confianza en esta empresa, en su solvencia, para seguir adelante con todos los emprendimientos que tiene hoy firmados con el gobierno y los que están en curso en ser firmados", señaló el jerarca.
Y agregó que "esta confianza será transmitida también a todos los operadores bancarios, a fines de que esta ratificación derrame en todos aquellos con los que estamos comprometidos en formalizar y concretar todos estos proyectos tan importantes".
copyright: El País
foto: infonegocios