Los aparatos deben instalarse en lugares visibles adonde se pueda acceder con facilidad para su uso inmediato. Una vez instalados se debe notificar su ubicación a las autoridades de la salud.
Las personas que sufran una afección cardíaca pueden beneficiarse “mucho” con esta iniciativa, según Lageard, porque al estar cerca de los desfibriladores pueden mantenerse con vida hasta que llegue la asistencia médica que solucione el problema en forma definitiva.
“La causa cardiovascular es la primera en muertes en todo el país. Por este tema se está tratando de incentivar en todos los lugares. Acá en Maldonado hay muchos lugares que tienen desfibriladores automáticos y han capacitado a sus funcionarios. Nosotros intentamos tener un registro de todos los lugares donde están y tratar de incentivar a los que no lo tienen”, agregó.
Lageard también informó que en 2011 se capacitará en primera instancia a unas cuarenta personas en el manejo de los desfibriladores y resucitación cardiopulmonar básica. “Ya tenemos una lista de gente que quiere ser capacitada y, a su vez, van a formar a otras personas”, indicó. Entre las personas que aguardan la capacitación hay docentes, profesores de educación física y policías.