La chica, sacudida por la impresión de lo que le iba a contar a la mujer, narró su angustia. Había ido a un boliche de la zona. A la salida dos jóvenes conocidos le ofrecieron llevarla. Ella aceptó.
El viaje no terminó en su casa, sino en un apartamento de la avenida Rossvelt al que aparentemente nunca había ido. Era de uno de los muchachos que la transportaron. Al rato estaba sola con uno de ellos, el de 22 años. La chica contó a la mujer que el muchacho la forzó a mantener relaciones sexuales.
La señora procuró calmar a la joven y avisaron a la policía. La chica fue trasladada a la comisaría de Punta del Este. Allí la historia quedó formalizada como denuncia.
El joven fue individualizado y detenido. La joven fue sometida a peritajes forenses. Los resultados de esos peritajes fueron comunicados al juez en lo Penal de turno.
El magistrado actuante determinó liberar al muchacho de la acusación que pesaba sobre él. Según las fuentes consultadas por FM Gente, vinculadas al caso, los peritajes forenses no comprobaron la existencia de signos de violencia alguna en el cuerpo de la joven, ni que hubiera ocurrido una violación.