“Si la habitación no está ventilada, esa falta de oxígeno y la generación de monóxido de carbono por parte de esos calefactores pueden generar trastornos en la persona”, informó.
Los síntomas de intoxicaciones por monóxido de carbono son dolor de cabeza, vómito, pérdida de conocimiento, convulsión, “inclusive la muerte”, indicó el doctor.
Por su parte, Pachiotti dijo que la semana pasada en el Sanatorio Mautone hubo tres casos de personas intoxicadas por monóxido de carbono.
Recomendaron que siempre haya ventilación cuando se tiene un calentador a gas o a keroseno: “dejar una ventana abierta, que circule aire”.
Lo mismo con los calefones a gas. Lo ideal es tenerlos fuera del baño, pero si esto no es posible, siempre tener ventilado el lugar.
Podés escuchar a la doctora Lily Pachiotti haciendo click en el enlace debajo.