Durante el allanamiento a la casa de Pablo Leiva que resultó con su detención, el narco señaló directamente como su "jefe" a Andrés Zugarramurdi, y como la persona que le daba las órdenes para cambiar pesos por dólares. Zugarramurdi se desempeña como tesorero de Cambio Monex, una casa cambiaria con sucursales en Montevideo, Maldonado, Piriápolis y Las Piedras.
Eduardo Preve recordó que la sucursal de Piriápolis de Cambio Monex fue explícitamente citada en la sentencia de extradición a Estados Unidos del capo narco mexicano Gerardo González Valencia, líder del cartel Los Cuinis, ahora condenado a cadena perpetua. En aquel expediente se menciona que González Valencia realizó transacciones de dinero en ese cambio cuando residía en Punta del Este.
El periodista también señaló que el fiscal de Lavado de Activos, Enrique Rodríguez, abrió una nueva línea de investigación para rastrear la ruta del dinero. Esto incluye el uso de la mencionada casa de cambio y de redes de cobranza (como un local Abitab que frecuentaba Leiva) para blanquear los fondos.
Asimismo, la unidad de análisis financiero del Banco Central del Uruguay (BCU) está auditando la casa de cambio “para ver si hay algunas operaciones sospechosas”, señaló, añadiendo que los directores y propietarios de Cambio Monex se declararon totalmente "sorprendidos" por las maniobras del empleado de alta jerarquía.
EL CABECILLA Y UNA RUTA DEL DINERO QUE SE INVESTIGA
Preve dijo a FM GENTE que, de acuerdo con información obtenida, Leiva “era uno de los tantos que blanqueaban dinero para esta organización narco”, cuyo líder reside en el exterior, y que el ahora condenado le blanqueaba más de 100.000 dólares por semana.
“Está claro que el cabecilla, el que ideaba todo cómo se blanqueaba el dinero, era Zugarramurdi, es decir, el líder del esquema de lavado de activos en Uruguay de esta organización narco y presuntamente también de otras organizaciones, porque era el que tenía como el know-how, digamos, de cómo hacer el blanqueo de dinero a través de redes de cobranzas y a través de cambios”, detalló.
“Una de las modalidades de lavado sí ha quedado clara. Este hombre iba y pagaba facturas de alto valor - 400, 500 mil pesos por mes - de empresas constructoras, por ejemplo, con billetes de baja denominación, de 20, 50, 100 y 200 pesos. Llevaba a 2.000 billetes o 3.000 y pagaba esas facturas.
Ahora, esto eran 20.000 dólares por mes que blanqueaba. Están viendo cómo hacía para blanquear los otros 380.000 dólares”, sostuvo.
EL EDIL Y SUS OCHO ASESORES
El edil e integrante del directorio del Partido Nacional por la juventud, Gonzalo Gómez, que pidió licencia mientras se analiza su caso en la Comisión de Ética, tenía ocho asesores. Entre ellos, Pablo Leiva y su hijo Lucio. Este último, si bien quedó en libertad, “la policía está convencida de que participaba de la maniobra de blanqueo”, señaló Preve.
“El edil dijo que este hombre (Pablo Leiva) no era asesor sino que él le pagaba para que lo asesorara, o sea, una contradicción en sí misma, y que no cumplía ninguna tarea porque en nueve meses no le había asignado ninguna tarea. Era un ñoqui, cobraba 52.000 pesos por mes por no ir a la Junta y por no hacer nada. También se despegó de Lucio, que cobraba otros 52.000 pesos”, puntualizó el periodista.
Foto: dinero encontrado en el allanamiento a la casa de Pablo Leiva