Además de lo relacionado a la seguridad pública, la vecina insistió en que las respuestas de bomberos ( y más en el verano) deben ser más rápidas y que se necesitan más recursos.
La familia de Dellepiane ya había padecido un siniestro de un restaurant e inmobiliaria sobre las 5 de la mañana del 17 de agosto del año pasado en Los Albatros y Las Toninas.
Resultó afectada la estructura del restaurante, la parte de la casa de familia y un depósito. A su vez hubo peligro de propagación a casas vecinas.
El fuego generalizado consumió 120 metros cuadrados.
Tanto el restaurante con su deck de madera, como la casa de familia y el galpón de enseres fueron tomados por las llamas.
En el área próxima a José Ignacio en particular, existen muchas construcciones donde predomina la madera.