La jerarca señaló en FM Gente que en un mes han relevado doce hogares, donde han encontrado ancianos con serios problemas de salud, sin justificación. “Tuvimos que internar personas fracturadas o deshidratadas, con un discurso de los dueños del lugar de que la persona se negaba a comer o alimentarse. Eso no puede suceder, porque debe haber personal especializado y capacitado para controlar esas situaciones”, observó.
También se detectó, en conjunto con el Banco de Previsión Social, ancianos que no sabían que alguien había pedido préstamos a su nombre. “Se encuentra mucho abuso”, lamentó Vázquez, quien advirtió que continuarán investigando esta información recaba en el primer mes de encuestas.
La entrevista con el juez apunta a castigar a las personas que abusaron de los ancianos pero también a evitar que, ante una clausura decretada por el Mides, vuelvan a abrir un hogar en otra parte. “Hay personas que no están en condiciones de volver a abrir, pero para eso necesitamos que se generen antecedentes”, explicó.
Agregó que “todos los días” reciben denuncias de establecimientos para ancianos que no están registrados y que es a donde primero llegan los encuestadores. Se estima que en el departamento funcionan unos 40 hogares.