“El esfuerzo no ha sido en vano y no es una lucha terminada, es un enemigo dificilísimo”, advirtió el presidente, quien consideró que la gran adicción de nuestro tiempo es el excesivo amor al dinero, que terminada complicando la existencia de otras adicciones y las transforma en un mal mayor.
Más adelante enfatizó que Uruguay es “un laboratorio de enfrentamiento con una multinacional que tiene que ver mucho con el comercio del tabaco y todo lo que significa”, indicó, en alusión al choque entre la tabacalera Phillip Morris y esta “pequeña nación que tiene la osadía de intentar defender la salud de sus habitantes”. Ratificó, luego, que el país cumplirá acuerdos interancionales y “pagará el precio que tenga que pagar” para cumplirlos.
El ministro Olésker, en tanto, detalló los ejes estratégicos de la política anti-tabaco iniciada por Vázquez en 2006, establecidas en el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS. Recordó que el 1º de marzo de 2006, Uruguay se transformó en un país 100% libre de humo de tabaco, siendo el 1º que alcanzaba este logro en la región de las Américas.