Con este proyecto son recicladas y transformadas en pinturas por @teko.uy. Luego, el nuevo producto se utiliza para pintar murales en distintas instituciones del departamento.
Explicó que “eso que parece algodón en los cigarros, en realidad es un plástico y ese producto se puede recuperar y disolverse para lograr la pintura”.
El procedimiento separa los compuestos orgánicos, tales como el papel, tabaco y cenizas, dejando solo el filtro que luego es lavado y desinfectado.
El paso siguiente consiste en lavar las colillas profundamente, con detergentes orgánicos capaces de desinfectar y blanquear el material. Luego, se recogen para secar.
El agua que se utiliza durante el proceso también se recicla. Para finalizar, se procesan los filtros y se convierten en materia prima para fabricar productos.
La recolección de las colillas que se generen en la Junta será mensual.
“Se va a hacer un conteo de cuántas fueron recuperadas y una vez que tengamos ese informe de impacto lo vamos a divulgar a la población.
Sobre todo vamos a poder traducir el impacto generado en cuántos litros de agua se evitó contaminar y luego en cuántas pinturas se logró generar para intervenir distintas instituciones”, explicó el joven.
(Foto: Instagram de No más colillas)