El fin de semana fue capturado un hombre que en la misma peatonal se llevó sin pagar una campera de un comercio, pero no le quitó la alarma que le ponen los comerciantes para evitar los robos, fue detenido y procesado.
Cuando efectivos policiales le pidieron a la joven que explicara que hacía con esa ropa, ella se puso nerviosa y no convenció con sus respuestas, por lo que junto a su cargamento marchó a la comisaría.
La sospecha se debe de haber convertido en convicción de quienes la detuvieron, porque decidieron informar al juez penal de turno lo que estaba pasando, seguros de que tenían un caso.
El juez escuchó con atención, y pidió que le llevaran a la jovencita a su despacho, para decidir qué hacer con ella.
El dato más inquietante para esta joven es que debería estar cumpliendo con prisión domiciliaria que le fue impuesta por su participación en hechos vinculados con el tráfico de drogas, según informaron las fuentes policiales consultadas.
El magistrado no tendrá solo la responsabilidad de decidir sobre el caso legal que analizaba esta tarde en este caso, sino que su decisión debe ser tomada en un contexto más amplio vinculada a la drogadicción.
(Noticia en proceso)