Dijo que el espíritu de llevar adelante este plan de facilidades nace porque hay mucha gente que durante un tiempo perdió el trabajo, o le rodó mal la vida y quedó con una cuenta por patente. Si a esa cuenta, explicó Antía, se le suma que los automóviles bajaron de precio en los últimos 5 años, las multas y los recargos son iguales o por lo menos la mitad del valor del vehículo.
Se preguntó qué hacer con esos vehículos. "Si los retiramos del mercado no van a pagar nunca más. Le damos ahora una regularización en serio y luego fiscalizamos, hay que pensar no con la cabeza sino con el corazón", señaló.
Agregó que es preferible dar una solución y luego fiscalizar, no como Montevideo que empezó a multar. "No estamos dispuestos a que se multe sin dar una oportunidad" concluyó.