Destacó que el poryecto tiene como pilares la solidaridad, la economía y el medio ambiente. “No vamos a ir a pedirle a ningún lugar gastronómico, una panadería, supermercado, rotisería… Cuando a determinados lugares les quede excedente de comida - porque no estamos juntando sobras-, les vamos a pedir que nos la entreguen en vez de desecharla. Y vamos a conectar el alimento con un receptor que lo está necesitando”, explicó.
“Nos avisan, y nosotros vamos y retiramos esos alimentos. Con todas las normas de higiene” y de ahí “ya va a quien lo va recibir… Merenderos, familias. Apostamos a donde hay niños. Esa es una prioridad”, subrayó Planel.
Además, apuntó que el proyecto también tiene un “trasfondo” ambiental, porque se evita que esos alimentos se desechen y generen contaminación.
“Hoy lo hacemos a pulmón… Lo estamos armando. Pero estamos seguros que se va a sumar gente para retirar alimentos, para ayudarnos a entregarlos”, agregó. Asimismo dijo que todo el proceso, de retiro y de entrega, queda documentado con fotografías, aunque no se nombran lugares ni marcas. “Necesitamos recipientes plásticos, combustible para movernos… Necesitamos túnicas blancas, barbijos… Y voluntarios para trabajar. Creemos que va a ser viable y que va a ayudar a mucha a pasar este invierno, que viene complicado”, sostuvo.
Informó que el primer “rescate” se realizó la semana pasada, en La Barra, después del cumpleaños de una niña, donde sobraron muchos alimentos. La donación se hizo a un merendero del Barrio Kennedy. También dijo que tienen identificados a unos 500 niños en Maldonado que comen en las escuelas de lunes a viernes y que les falta un plato de comida los sábados y los domingos.
Domínguez expresó que se espera formar “una red de colaboradores” para que el proyecto se desarrolle y crezca en Maldonado.
Los interesados en colaborar o en recibir mayor información pueden comunicarse al teléfono 091 219 291.