El jueves anterior nos habíamos reunido en la casa de Marcelo Milat con unos viejos compañeros del Club Deportivo Punta del Este, en donde las anécdotas colmaron la noche de risas y en donde como en tantas veces nos emborrachamos los dos.
Tuve el privilegio de haber jugado al fútbol junto a él en el Club Deportivo Maldonado, en el Deportivo Punta del Este y en los Encuentros de Amistad con el Club GEBA de Buenos Aires.
He compartido partidos de fútbol, viajes, reuniones, comidas, asados, boliches, fiestas, casamiento, cumpleaños, reuniones, whiskerías, antros, bailes, y algún que otro “piringundín” más, aquí en Uruguay y en la Argentina.
Era un "Loco de la Guerra" pero por sobre todas las cosas "UN AMIGO", solidario, fiel, alegre, entusiasta, un tipo con buena onda.
Estando con él era imposible no reírse. No era un integrante más del grupo, era un protagonista, el primer actor. Siempre tenía la palabra, y muchas veces no dejaba hablar a otro. Siempre daba su opinión, su punto de vista. Siempre positivo y con un espíritu de grupo por sobre todas la cosas. Alegre y entusiasta eran sus mayores cualidades, lo que lo convertía en el más joven.
Dejaba la impresión de que la juventud nunca lo abandonó. Fue un gran jugador de fútbol, goleador, y aún estaba jugando, compitiendo en la liga de veteranos de Maldonado. Va a ser imposible olvidarlo.
Tengo la certeza que en las próximas reuniones y en los próximos encuentros, estará presente con sus anécdotas, con sus locuras, con sus recuerdos. En cada brindis estará junto a sus amigos, que los tuvo en cada lugar que participó. Tal como lo dije el jueves pasado en ocasión del brindis: "Porque siempre exista un motivo para brindar". Y en cada brindis estará siempre en el mejor de mis recuerdos. Hoy también me emborracharé y brindaré por él. ¡¡¡SALUD CHUECO!!!
Arq. Juan Carlos Reperger