“Si bien el proceso de cambiar de lugar la terminal de Punta del Este es desde mi punto de vista irreversible y responde a una necesidad de la ciudad hacia el futuro, entendemos acertada la decisión de no apresurar su implementación si las condiciones hoy no están dada”, dijo el legislador.
También entiende que una transformación de esta magnitud no puede limitarse simplemente a impedir el ingreso de los ómnibus interdepartamentales. Requiere tener resuelta previamente una alternativa de transporte eficiente, cómodo y accesible para quienes llegan a Punta del Este, además de contemplar el impacto sobre trabajadores, comerciantes, empresas y usuarios.
“El objetivo debe mantenerse, pero los tiempos y la forma importan. Si todavía no están dadas todas las condiciones, es razonable postergar la medida, escuchar y trabajar en una solución integral. Es Corregir a tiempo sin significar renunciar al cambio, sino hacerlo mejor”, concluyó Blás.