El retorno de jubilados policiales mayores de 60 por hasta 6 años constituye un “aprovecharse” según Pereira de las magras retribuciones a los pasivos, cuando lo que se necesita son “nuevas generaciones asociadas con las tecnologías actuales”.
El vocero aceptó que se necesita una nueva “reestructura” porque hay funcionarios que son sargentos y suboficiales que ganan como tales pero no pueden ejercer.
En el otro extremo, está la intención del Ministerio del Interior que los retirados con esos grados ocupen las comisarías que, dentro de la reforma implementada en el gobierno del presidente José Mujica, pasaron a tener otro rol al que se le quiere dar ahora.
Pereira comentó que los “nuevos ingresos” cobrarán un 60% menos de lo que corresponde a los grados actuales.