El dirigente explicó que la empresa no ha dado respuestas a los reclamos, pero que el domingo “se presentó la gerencia para pedir una reunión con los delegados. Nosotros aceptamos si estaba el abogado nuestro y un dirigente nacional. La empresa aceptó esa condición nuestra pero ni nos sentamos a conversar, porque luego de una reunión a la ligera en una oficina, nos comunicaron que la empresa, quiero que quede bien enfatizado esto, armó una asamblea no invitándonos a nosotros, a los delegados, para hacer un sindicato amarillo no reconociendo a los delegados que estamos afiliados al PIT-CNT”.
Ante esta situación, informó Castor Pérez, las medidas se agudizarán porque “ya tocaron al PIT-CNT, lo que hizo la empresa fue entorpecer los convenios salariales”. En estos momentos, unos 59 trabajadores estarían impedidos de “marcar tarjeta”, en tanto una delegación concurre a mediodía al ministerio de Trabajo y Seguridad Social para denunciar todos estos hechos.
“A los compañeros que paramos ayer no nos dejan marcar la tarjeta, y creo que esto es como que nos están diciendo que estamos fuera de la empresa, como que es un despido indirecto. Esto ya tomó otro color”, remarcó Castor Pérez.
Redactado: R.A.