“A ella le gustaba la vida, disfrutar de las cosas sencillas, …”, lamentó Elsa.
“Lamentablemente tuvo que pasar esto para que todos abriéramos los ojos y nos pusiéramos a colaborar. Esto es diario, el desorden del tránsito es habitual”, opinó.
“Donde mataron a Silvia es una pista de carreras. Alguien tiene que hacer algo, la vida de una persona vale mucho para lo poco que se hace”, concluyó.