“Todo eso lleva más de 30 días, hasta que el juez se defina, siempre que ningún acreedor se oponga”, agregó. “Y aparte presentamos un recurso con la gente de Fuecys (Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y Servicios) para que no se nos haga pagar a nosotros las deudas de la patronal con la DGI y el BPS. Porque los aportes como empelados estaban todos al día. La deuda no nos corresponde… Pero seguimos a la espera. Catorce meses después, seguimos sin cobrar un solo peso”, destacó.
Cedrés indicó que la empresa acumuló deudas durante más de dos años. “Hay montos en dólares muy importantes… Se deben varios millones de dólares”, señaló.
Explicó que “lo que se recaudó en los remates está en una bolsa común… Nosotros tenemos el primer lugar, luego del Estado, para cobrar. Pero hay una deuda muy importante con la DGI y el BOS que nos la quieren incluir… Pero es una deuda de la patronal. En nuestros recibos constaba estaba todo al día. Si eso pasa, cobraríamos menos de lo que pensábamos. Cobraríamos un 5% de los que nos correspondería como despido... O sea, nada”, afirmó.
Señaló que “desde el primer día, los 38 empleados que quedamos en la calle hemos reclamado unidos, con los abogados de Fuecys” y algún otro que se sumó después.