Uno de los sujetos esperó afuera y el otro ingresó a la pizzería por el dinero.
Exigió el dinero, amenazando a los presentes con un arma de fuego y propinándole un culatazo al propietario del lugar.
Luego ambos huyeron llevándose 30.000 pesos y una cartera de una clienta que contenía 2.000 pesos.