Antes de abocarse a su tarea, los voluntarios tendrán una charla instructiva y recibirán implementos para facilitar la recolección (guantes, bolsas de residuos, gorras y remeras) además de una planilla en la que registrarán el tipo de material que levantan de la arena, explicó Cabrera. Los datos se enviarán al resto de los países que realizan la actividad con el objetivo de generar campañas internacionales y modificar los comportamientos que originan la contaminación.
En Uruguay, esta actividad se cumple desde 2009, permitiendo evaluar, proponer y desarrollar diferentes acciones vinculadas a la gestión de los residuos y el cuidado de la costa. El año pasado participaron más de 1.100 personas que recolectaron 4.500 kilos de residuos en las playas del país.
Cabrera destacó que los desechos más comunes son los que más pasan desapercibidos por quienes los dejan en la playa. “Las colillas de cigarrillo fueron el residuo más frecuente en la recolección. Los fumadores deberían llevar un tubito para no arrojarlas en la arena, ya que no se degradan y contribuyen a la polución ambiental”, recomendó la funcionaria. También las bolsas plásticas o de nailon se encuentran por montones, no solo generando suciedad sino también con un fuerte riesgo para la fauna marina que las ingiere.
Además de Maldonado, habrá recolección en playas de Rocha, Colonia, San José, Montevideo y Canelones.