Su hermana habló en la Contratapa de la Revista de FM GENTE y contó que, debido al antecedente de ACV, tenían indicaciones de acudir rápidamente al hospital ante cualquier síntoma diferente.
“Ella tuvo un ACV en octubre del año pasado y ahora le vino otro ACV”, explicó.
Contó que durante los primeros días de internación no se realizaron los estudios que la familia esperaba y, ante la falta de respuestas, decidieron hablar con la dirección del hospital de Maldonado.
“Ya estábamos cansados de pedir estudios y de pedir lo que se nos decía”, señaló.
Su hermana, que tiene parte de su cuerpo afectada por el ACV y se encuentra en rehabilitación, llegó personalmente hasta la dirección para pedir una solución.
“No podían creer que ella, convaleciente de un ACV, estuviera ahí pidiendo una solución”, afirmó.
Después de ese encuentro y con la ayuda de personas cercanas, se realizaron algunos estudios y la paciente pasó a una sala.
Pero durante la internación apareció otro problema. La mujer comenzó con una lesión en una de sus manos que posteriormente también afectó la otra.
“El jueves pasado le salió un granito en la mano y ella le dijo a la doctora: ‘Mirá qué me salió’. Le explicó que le picaba y que conocía su cuerpo, por lo que no quería que el problema avanzara”, contó su hermana.
Actualmente tiene ambas manos vendadas y, de acuerdo con lo señalado por su familiar, presenta ampollas y lesiones.
Finalmente fue atendida por una dermatóloga, quien planteó una posible explicación para las lesiones e indicó un tratamiento. La familia cuestiona que la especialista no haya sido convocada antes y aseguró que, según le manifestó la propia profesional, no había recibido información sobre el estado de la paciente.
Otro de los reclamos está relacionado con los estudios que la mujer necesita a raíz de su antecedente de ACV.
Su hermana contó que uno de los estudios que esperaban desde hacía varios días fue coordinado para realizarse fuera del hospital. Sin embargo, cuando la paciente llegó al lugar, se constató que se había coordinado otro estudio.
La mujer tuvo que regresar al hospital sin poder realizarse el procedimiento.
La familiar también cuestionó una situación ocurrida cuando su hermana manifestó sentirse diferente y pidió que un médico la evaluara.
“Ella contó que estaba sintiendo algo diferente y que le ardía la cabeza”, explicó.
De acuerdo con su relato, recibió como respuesta que un médico solamente concurriría si sufría un infarto. Finalmente, una persona que se encontraba en el lugar cuestionó esa respuesta y, aproximadamente una hora después, un médico fue a verla.
La familiar aclaró que no pretende señalar a todos los trabajadores del hospital.
“No son todos, pero hay muchos, y estas cosas no pueden pasar”, afirmó.
También cuestionó la actitud que, según aseguró, tuvo un trabajador después de que uno de los estudios no pudiera realizarse.
“Se rió y dijo: ‘Jaja, no te lo puedo creer’. Después vino a la sala y le dijo a mi hermana: ‘¿Viste de qué te valió el movimiento? ¿Viste que de nada? Nos hicieron trabajar a presión y te coordinamos mal el estudio’”, relató.
Ante esta situación, la familia reclama que se aceleren los estudios y que la paciente reciba respuestas sobre su estado de salud.
“Esperemos que se muevan y que actúen como tienen que actuar, como profesionales”, expresó.
La mujer resumió el reclamo de la familia en una frase:
“No somos un número, no somos una estadística. Somos seres humanos que sentimos”.
Hizo un llamado a otras personas que puedan atravesar situaciones similares.
“A la gente que pasa por esto, por distintas situaciones, le digo que hable, que no se quede callada”, expresó.
Y agregó: “Anímense, júntense, súmense, hablen, no se dejen”.
(Foto portada: hermana de la mujer que sufrió el ACV)